Rumor de incendio

RUMOR DE INCENDIO
PRÓLOGO "Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira"... Memorias del fuego de Eduardo Galeano Cae el cielo en sus hombros, nos dice María Dolores, quien logra a través de su cuerpo, resistir la construcción de su especie y de su unión impuesta por el lugar, el sitio y la distancia, de este modo se otorga el dominio entre polvo de luz y sombras que según la dirección del sol se agigantan, es en este vaivén de sílabas en que la protagonista reconstruye una nueva identidad como viajera del mundo independiente y soberana. María Dolores es la búsqueda permanente en los presagios, la respuesta al énfasis que hace en subrayar el papel importante que juega el movimiento, la figura y la forma cuando dice: Abajo todo es sed, un Sol agitado sin piedad en el cielo, he ahí esa otra ficción, el zum-zum de las luces distantes, entonces se refleja y habita en la vastedad de los acontecimientos y en los disímiles ámbitos. La vida, igual que antes es ahora. Esa extraña balsa, bambolea en el intrincado mar que habitan las tormentas, así, María Dolores, marca el tono y abre el camino para la gran diversidad del libro: por un lado, subraya el compromiso imaginativo y la importancia de la implicación en libertad. Por otro, insiste en la reescritura del pasado colectivo, complementado con su experiencia personal, lo que dará lugar a una mezcla fascinante de historia y ficción. En segundo lugar, la estructura narrativa del libro está marcada por un descanso, una tregua de figuras e instantes que acontecen en la ausencia de linealidad y a lo largo de cada segmento descubrimos escenas retrospectivas, mitos intercalados o, lo más notable, diferentes puntos de vista. La autora juega con diferentes perspectivas que ofrecen visiones alternativas de la realidad que, sin embrago, nos introducen en un escenario vital e independiente. La autora nos sumerge en un universo literario muy particular donde apenas hallamos fronteras temáticas entre poesía, ficción y narrativa atemporal, hecho que confiere a su obra una innegable originalidad. Es así, que la escritora trata de introducir este género de ficción poética en un nuevo proyecto social, dejando atrás la influencia de los valores impuestos por un sistema canónico, porque la poesía es más espontánea, se escribe de una manera más sensorial, en el sentido en el que la poesía debe vivir en el escritor. La poesía es inspiración, búsqueda y verdad. La autora juega con anacronismos y laberintos; crea pues una ambigüedad constante que hace surgir preguntas sobre la historicidad de los acontecimientos. Propone una reescritura de la linealidad de los instantes en el sitio propio y en el viaje, confiriéndolas a su propia vida. Esta aparición mágica, combinada con la importancia de la naturaleza y la inserción de dioses, ritos y mitos, nos hace concluir que el libro representa además características del realismo mágico. La dualidad no sólo se nota en la temática y en la estrategia narrativa, sino también en el género. A través de esta estructura original y bien elaborada. Rumor de incendio se propone revelar que la rebeldía es imprescindible para alcanzar la paz y el optimismo del final de la vida; crea un paralelo entre quienes respetan la naturaleza humana y quienes se rebelan contra ella y su realidad tangible, contrarios a los que no tienen ninguna conexión con el ambiente sustancial e íntimo en que la poesía se revela, donde diminuta picotea abajo el torbellino de ceniza y renace entre ángeles caídos mientras los diarios hablan de frivolidades y de la muerte.
Beatriz Saavedra G
escritora y poeta
RUMOR DE INCENDIO
RUMOR DE INCENDIO

I

 

 

 

Entre los matorrales de la infancia, debajo de algún árbol, abandonado el nido, pudo haber sido un hormiguero. Un enjambre arrastrado por el viento tembloroso de Sol, estremecido por el ruido que como mar, sueltan los pinos.

 

Árbol que clavado en la tierra sepa

de notas y arpegios, de pájaros y abejas.

 

Pero fui yo la elegida del cielo que forjó la ceniza mucho antes del rumor del incendio.

 

Fue mi sangre, mi tronco, mis ojos, mi cabeza. Este manojo de nervios que como una centella viaja entre paréntesis que agitan la memoria.

 

De la tierra hasta el cielo.

X

 

 

En esta vastedad de acontecimientos, el Sol se pone urgente.

 

Viaja en su dorada balsa.

 

¡Más arriba, más arriba, más arriba!… entre agujeros negros.

 

Abajo bestias, hierba marina, bosques, desiertos y ciudades

no son nada y son todo.

 

Desde arriba solo puntos indefinibles. Criaturas, masa entre montes, entre polvo de luz

y sombras que según la dirección del Sol se agigantan o se

hacen pequeñas, o grandes, o nada.

 

Abajo piernas, hombros y corazones.

 

Es madrugada, ya no es noche. Es medio día, no mañana ni

 

tarde –mitad día, mitad noche- siglos de eternidad, de

puntos intermedios, 

de fronteras y líneas que serpentean y

duelen…

 

Y separan.

XX

 

 

Un pez que vuela, que a menudo se confunde con pájaro y se ahoga en sus copos de arena.

Eterno desierto,

donde la magia, es el marrón del día

 

                              más la eterna espera de algo más amplio,

más alto y bueno que en verdad nos sorprenda.

Sollozo entre flores

XXIX

 

 

Sollozo entre las flores, entre el aroma obstinado de los crisantemos, en esta habitación sosegada donde nadie llega. Afuera… se oyen voces de caballo, pequeñas voces de palomas que merodean en torno. Son idiomas distintos, no alcanzo a comprender qué dice el vocerío.

 

Hablan también insectos junto a las grietas de la alcoba.

 

Por la cerradura alcanzo a ver un búho, yace sobre la rama que ondea en el jardín contiguo. Dos ramas más abajo, hay un hombre desnudo, y cada rama cuenta una historia.

 

Intento darle de beber a las cortinas, – en esta habitación de la séptima avenida, frente a los casinos con sus luces de las cuatro de la mañana imitando los días.

 

Su ir y venir entre risas que destellan, que doradas tintinean y envuelven. Escribo para ti y de mí, sin ti. También se alcanza a ver la calle brillante transitada pero sola… tan sola. Nada sobre mí y sobre ti –nada, tú y yo y nada más – nada- “que inútil tanta luz entre dos, qué tristeza.”

XXXVIII

 

 

A menos que, intermitentes

                     las luces de los casinos

que pueblan la Avenida de la Marina

se obstinen en cantar

                     cerrando y abriendo

bengalas de medianoche.

 

Nombrando

nuestros 

ajenos nombres.

 

Crucecitas de papel incendiado

horadando 

la claridad del crepúsculo.

 

            La ondulación de la espalda.  

                          Horas tan hondas

que abandonadas mecen

                            este destierro.

XLVIII

 

 

Tu cara estaba iluminada,

entramos a un café, había mujeres con sombrero,

y hombres bebiendo,

                                  comiendo bocadillos.

 

Tomaste de mi vino caliente con especies

en una mesa al fondo, junto a la gran ventana

donde podíamos ver los nidos que le nacían al árbol.

 

Hablamos de viajes

de México y Ceilán… de Calcuta, de los atlánticos del cielo.

poco hablamos de nosotros

con esa certeza que nos daba

ser extranjeros en cualquier lugar del mundo donde vamos.

 

Luego te vi partir presuroso.

Me quedé sola… viajando por las calles de la

                               Ciudad Andina

Ahora, estoy otra vez muy lejos y muy sola.

¿Cómo serán tus días?

Mientras afuera, aúllan los perros citadinos

y las sirenas de la gran ciudad

iluminada, abrazada de frío.

Sobre la autora

MARÍA DOLORES GUADARRAMA

 

PREMIOS y PUBLICACIONES

María Dolores Guadarrama fue galardonada por el gobierno de su Estado en el marco de LITERATURA DEL SEPTEPTRION en la Ciudad de Chihuahua, el 8 de marzo de 2018.

Obtuvo el Premio Guajama en el año 2014, durante el Festival Internacional de Puerto Rico.

María Dolores Guadarrama recibió el Premio Nacional de las conferencias bilingües de San Miguel de Allende Guanajuato, México en el año 2011.

 

También recibió la Beca David Alfaro Siqueiros, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, del Instituto Chihuahuense de la cultura en el año 2012.

 

LIBROS PUBLICADOS

 

·       Rumor de incendio (2016). Editorial Cuadernos Negros. Calarcá, Colombia.

·       El frágil sonido del silencio (2013), compilación de obra publicada traducción al francés. Ediciones Alondra Quebec Canadá.

·       Paisajes del alma (2013), libro de arte, en coproducción con la artista plástica Chilena, Verónica Leiton.

·       Tierra Norte (2014) Colección autores chihuahuenses Instituto chihuahuense de la cultura, Chihuahua, México.

·        Ciego instinto (2010) con traducción al inglés Ediciones La ovejita de papel Nueva York, Estados Unidos, de América.

·        Febrero se cuelga por mis ojos (2002) ICHICUL CONACULTA México.

    Hipérboles para una arpía (2003) Carteles Editores (Oaxaca) México.

   Sangrar el trigo (1996) Onomatopeya Editores México.

Molinos de viento (1994) Universidad Autónoma de Chihuahua UACH Colección Flor de arena.

Rumor de incendio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deslizar arriba